Qué hacer en caso de incendio: Guía paso a paso 2026
Emergencias y catástrofes · Guía completa 2026
Qué hacer en caso de incendio: guía de actuación paso a paso
Un incendio doméstico puede volverse mortal en menos de tres minutos. Saber qué hacer en caso de incendio —y qué NO hacer— marca la diferencia entre una anécdota y una tragedia. En esta guía tienes el protocolo completo de actuación ante un incendio en casa o en un edificio: cómo dar la alarma, cuándo evacuar y cuándo confinarte, qué extintor usar según la clase de fuego, cómo aplicar el método PAS y qué primeros auxilios prestar ante quemaduras e inhalación de humo. Información verificada y explicada por profesionales de las emergencias.
Ante un incendio, actúa en este orden: 1) Da la alarma y llama al 112 (aunque creas que ya han avisado). 2) Evalúa: solo intenta apagarlo si es un fuego incipiente, tienes el extintor adecuado y una salida a tu espalda. 3) Evacúa o confínate: si puedes salir, hazlo cerrando puertas al pasar y usando siempre las escaleras, nunca el ascensor; si el humo bloquea la salida, refúgiate en una habitación con ventana, sella las rendijas con ropa húmeda y hazte visible. 4) Protégete del humo avanzando agachado a ras de suelo. Recuerda: ningún objeto vale una vida. Para el fuego usa un extintor de polvo ABC (válido para sólidos, líquidos y gases) con el método PAS. Ante quemaduras, enfría con agua 10-20 minutos; ante humo inhalado, aire fresco y 112.
1. Los primeros segundos: qué hacer en caso de incendio
En un incendio, el tiempo lo es todo. Las llamas se duplican cada pocos segundos y el humo tóxico invade una vivienda en cuestión de minutos, mucho antes de que el fuego llegue a alcanzarte. Por eso la primera regla es la más importante: mantén la calma y prioriza siempre a las personas sobre las cosas. Ningún objeto material, por valioso que sea, justifica jugarse la vida.
Ante un incendio, los cuerpos de bomberos de toda España coinciden en una secuencia de actuación básica: detectar, alertar, evaluar y actuar. El primer paso, siempre, es dar la voz de alarma a quienes te rodean y llamar al 112, el teléfono único de emergencias, aunque estés convencido de que otra persona ya ha avisado. Es preferible que el 112 reciba diez llamadas de un mismo incendio a que no reciba ninguna porque todos pensaron que otro llamaría.
Ante la mínima duda sobre si puedes controlar el fuego con seguridad, NO lo intentes: evacúa y llama al 112. Un extintor solo sirve en los primeros instantes de un conato. Intentar ser un héroe es la causa de muchas víctimas evitables. Tu seguridad y la de los demás está por encima de apagar el fuego.
Cuando llames al 112, da información clara y concreta: la dirección exacta (calle, número, piso, puerta y referencias para localizarla), qué se está quemando, si hay personas atrapadas o heridas y cómo pueden acceder los bomberos a la vivienda. No cuelgues hasta que el operador te lo indique.
2. Protocolo de actuación paso a paso ante un incendio
Este es el orden real de actuación que recomiendan los servicios de emergencia. Memorízalo: en una situación de estrés, tener una secuencia clara en la cabeza es lo que te permite actuar sin bloquearte.
- Da la alarma y llama al 112 Avisa a todas las personas del entorno para que salgan. Llama al 112 aunque creas que ya han avisado e indica dirección exacta, qué se quema y si hay atrapados o heridos.
- Evalúa el fuego con honestidad Solo intenta sofocarlo si es incipiente (una papelera, un cojín, una sartén), tienes el extintor adecuado y una vía de escape libre a tu espalda. Si es más grande que tú o hay mucho humo, no lo intentes.
- Corta las energías si puedes Si es seguro y rápido, cierra la llave de paso del gas y baja el cuadro eléctrico. Nunca uses agua sobre fuegos eléctricos o de aceite.
- Evacúa o confínate Si la salida está practicable, evacúa cerrando puertas al pasar y usando las escaleras, nunca el ascensor. Si el humo bloquea la salida, confínate en una habitación con ventana al exterior.
- Protégete del humo Agáchate y avanza a ras de suelo, donde el aire es más limpio y fresco. Si atraviesas zonas con humo, cúbrete nariz y boca con un paño, a ser posible húmedo.
- Comprueba las puertas antes de abrirlas Toca la puerta y el pomo con el dorso de la mano, de abajo arriba. Si está caliente o sale humo por las rendijas, no la abras: el fuego está al otro lado. Usa una vía alternativa.
- Reúnete en el punto de encuentro y no vuelvas a entrar Una vez fuera, dirígete al punto de encuentro acordado y haz recuento de personas. Nunca vuelvas a entrar a por nadie ni por nada: informa a los bomberos de quién falta y dónde puede estar.
3. Incendio en casa: cómo actuar según dónde estés
La actuación cambia según si el fuego está en la estancia donde te encuentras o en otra parte de la vivienda, y según si puedes salir o no.
3.1. Si el fuego es incipiente y estás junto a él
Si el fuego acaba de empezar y es pequeño (una sartén, una papelera, una vela caída), y solo si tienes a mano el medio de extinción adecuado, puedes intentar sofocarlo siempre con una salida a tu espalda. Para un fuego de sartén o de aceite, jamás eches agua: corta el fuego de la cocina y tapa la sartén con una tapa metálica o una manta ignífuga para privar al fuego de oxígeno. Si el fuego crece, abandona la idea de apagarlo y evacúa.
3.2. Si no puedes apagarlo pero puedes salir
Abandona la vivienda de inmediato. Cierra todas las puertas y ventanas que atravieses para frenar la propagación del fuego y el humo entre habitaciones. Si puedes, cierra la llave del gas. Al salir, cierra la puerta principal sin echar la llave, para evitar que el calor y el humo se propaguen por la escalera y para que los bomberos puedan entrar. No uses el ascensor.
3.3. Si el fuego te impide salir
Si las llamas o el humo bloquean tu única salida, tu prioridad es confinarte y protegerte del humo mientras esperas el rescate:
- Ve a la habitación más alejada del fuego que tenga ventana al exterior, cerrando todas las puertas a tu paso.
- Sella las rendijas de la puerta con ropa, sábanas o toallas, mejor húmedas, para impedir el paso del humo.
- Si entra humo, mantén la ventana cerrada y ábrela solo para pedir ayuda; ciérrala de nuevo si el humo de fuera entra.
- Hazte visible desde la ventana o el balcón con un paño llamativo (mejor blanco) o una linterna, y vuelve a llamar al 112 para indicar tu ubicación exacta.
La mayoría de las víctimas mortales en incendios no mueren por las quemaduras, sino por inhalación de humo y gases tóxicos. El humo caliente y los gases se acumulan primero en el techo y descienden. Por eso, siempre que atravieses una zona con humo, hazlo agachado, a ras de suelo, donde queda el aire más respirable.
4. Incendio en un edificio de vecinos: evacuar o confinarse
En un bloque de pisos, la clave está en un principio físico simple: el humo y el calor ascienden. Por eso la actuación correcta depende de dónde se ha originado el fuego respecto a tu vivienda. Los protocolos de bomberos distinguen siempre entre las plantas superiores y las inferiores al foco del incendio.
| Situación | Qué hacer | Clave |
|---|---|---|
| El fuego está en tu vivienda | Evacúa si puedes, cerrando puertas al salir. Si no, confínate en habitación con ventana. | Salir/Confinar |
| El fuego está por debajo de ti | No salgas a la escalera (estará llena de humo). Confínate, cierra y sella puertas y ventanas. | Confinarse |
| El fuego está por encima o en tu planta | Evacúa hacia abajo por las escaleras si están practicables y sin humo. | Evacuar abajo |
| Escalera con humo | No la uses. Vuelve a tu vivienda, confínate y hazte ver por la ventana. | No usar |
Regla general: en las plantas superiores al fuego suele ser más seguro confinarse (para no transitar por una escalera que puede llenarse de humo); en las plantas inferiores, evacuar. Nunca subas hacia arriba huyendo del fuego, porque el humo y el calor van en esa dirección.
Reglas que se cumplen siempre en un edificio: nunca uses el ascensor (puede quedar bloqueado y su hueco actúa como una chimenea que se llena de humo); usa siempre las escaleras; y si te cruzas con bomberos, infórmales de quién puede quedar dentro y dónde. Es tan importante como saber actuar en cualquier otra emergencia colectiva: si te interesa el enfoque profesional, tenemos una guía dedicada de qué hacer en caso de terremoto con la misma filosofía de autoprotección.
5. El triángulo del fuego y las clases de fuego
Para apagar un fuego con eficacia hay que entender cómo funciona. Todo fuego necesita tres elementos simultáneos, lo que se conoce como el triángulo del fuego: combustible (lo que arde), comburente (el oxígeno del aire) y una fuente de calor (la energía que inicia la combustión). Si eliminas cualquiera de los tres, el fuego se apaga. De ahí que tapar una sartén ardiendo (le quitas el oxígeno) o enfriar con agua un fuego de papel (le quitas el calor) funcione.
En España, la norma UNE-EN 2 clasifica los fuegos en cinco clases según el combustible que arde. Conocerlas es imprescindible, porque usar el agente extintor equivocado puede empeorar el incendio o provocar una explosión:
Clase A · Sólidos
Materiales sólidos que dejan brasa: madera, papel, tela, cartón, plásticos. Los más comunes en el hogar.
Clase B · Líquidos
Líquidos inflamables: gasolina, disolventes, pinturas, alcohol, aceites minerales.
Clase C · Gases
Gases inflamables: butano, propano, gas natural, acetileno. Corta siempre el suministro primero.
Clase D · Metales
Metales combustibles: magnesio, sodio, aluminio en polvo. Raros en el hogar, propios de industria.
Clase F · Cocina
Aceites y grasas de cocina. La famosa "clase K" americana equivale a la clase F europea.
La presencia de electricidad no es una "clase de fuego" en sí misma: la norma UNE-EN 2 no contempla una clase E. La tensión eléctrica se gestiona como compatibilidad del agente extintor (apto o no apto para usar con tensión presente). Por eso para fuegos con electricidad se usan agentes no conductores como el CO₂ o el polvo ABC, nunca agua ni espuma.
6. Tipos de extintores y cuál usar en cada caso
No todos los extintores sirven para todo. Cada uno lleva un agente extintor distinto y en su etiqueta frontal figuran las clases de fuego que puede apagar (las letras A, B, C, D, F) y su eficacia (por ejemplo, 21A-113B). Estos son los tipos que encontrarás con más frecuencia en España:
| Tipo de extintor | Clases de fuego | Uso recomendado |
|---|---|---|
| Polvo ABC (polivalente) | A · B · C | El más versátil. Ideal para el hogar, garajes, coches y locales. No conduce la electricidad. |
| CO₂ (dióxido de carbono) | B · eléctricos | Cuadros eléctricos, ordenadores y equipos electrónicos. No deja residuos. Úsalo en zonas ventiladas. |
| Agua / agua pulverizada | A (y B con aditivo) | Solo sólidos. Nunca sobre electricidad ni líquidos ni aceite de cocina. |
| Espuma (AFFF) | A · B | Líquidos inflamables y sólidos. Es conductora: no usar con electricidad presente. |
| Clase F específico | F (cocina) | Aceites y grasas de cocina. Obligatorio en cocinas profesionales. El polvo ABC NO apaga clase F. |
El polvo ABC NO apaga fuegos de clase D (metales) ni de clase F (aceites de cocina): para esos casos se necesitan extintores específicos. En una vivienda, lo más práctico es tener un extintor de polvo ABC accesible y, en la cocina, una manta ignífuga.
Para un hogar, la recomendación general es un extintor de polvo ABC de 6 kg (eficacia típica 21A-113B o 27A-183B), colocado en un lugar accesible cerca de la cocina o la salida. Complétalo con una manta ignífuga en la cocina para fuegos de sartén y, si tienes cuadro eléctrico o muchos equipos electrónicos, valora un pequeño CO₂ de 2 kg. Revisa la presión visualmente cada mes.
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Ver cursos de emergencias7. Cómo usar un extintor correctamente: el método PAS
Tener un extintor no sirve de nada si no sabes usarlo, y un incendio no es el momento de leer las instrucciones. El truco para recordar cómo manejarlo es el método PAS, un acrónimo internacional (del inglés Pull, Aim, Squeeze, Sweep) fácil de memorizar:
- P — Presionar / quitar el seguro Retira el pasador o precinto de seguridad de la maneta. Es lo que impide una descarga accidental.
- A — Apuntar a la base Dirige la boquilla a la BASE de las llamas, no a la parte alta del fuego. Ahí está el combustible que alimenta el incendio.
- S — Squeeze / apretar la maneta Acciona la maneta con firmeza para liberar el agente extintor de forma continua.
- S — Sweep / barrer Mueve la boquilla de lado a lado, barriendo horizontalmente hasta cubrir todo el foco y asegurarte de que no se reaviva.
Además del PAS, ten en cuenta estas normas de seguridad al usar un extintor:
- Actúa a favor del viento o la corriente, con el fuego delante y una salida despejada a tu espalda.
- Mantén una distancia prudente del foco, en torno a 1-2 metros, y acércate a medida que el fuego cede.
- Un extintor doméstico se agota en apenas 10-20 segundos: no lo malgastes, dirígelo bien desde el principio.
- Si tras vaciar el extintor el fuego no se ha apagado, no insistas: evacúa.
- Con extintores de CO₂, no toques la boquilla durante la descarga: se enfría muchísimo y puede provocar quemaduras por frío.
8. Inhalación de humo y monóxido de carbono: el peligro invisible
El humo de un incendio es una mezcla de gases tóxicos, partículas y calor que puede provocar la pérdida de conocimiento en cuestión de minutos, incluso sin quemaduras en la piel. Los tres peligros principales son el monóxido de carbono (CO), que impide que la sangre transporte oxígeno; el cianuro, que se libera al arder plásticos y materiales sintéticos; y las quemaduras químicas y térmicas de las vías respiratorias.
El monóxido de carbono es especialmente peligroso porque es incoloro e inodoro: no lo hueles ni lo ves. Sus síntomas son inespecíficos y fáciles de confundir con una gripe o una indigestión: dolor de cabeza, náuseas, mareo, confusión, somnolencia y debilidad. Una señal de alarma es que varias personas de la misma casa presenten los mismos síntomas a la vez.
8.1. Primeros auxilios ante inhalación de humo
- Saca a la persona a un lugar con aire fresco, pero solo si es seguro para ti hacerlo. No entres en un espacio lleno de humo sin protección.
- Afloja la ropa que le apriete el cuello y el pecho para facilitar la respiración.
- Llama al 112 y busca atención médica aunque la persona parezca recuperarse: los síntomas respiratorios pueden aparecer o empeorar horas después.
- Si la persona está consciente y respira, mantenla en reposo y vigílala de cerca.
- Si deja de respirar y no responde, inicia la RCP y utiliza un DESA si dispones de uno.
Un pulsioxímetro doméstico puede mostrar valores normales (98-100 %) aunque haya una intoxicación grave por monóxido de carbono, porque no distingue la carboxihemoglobina del oxígeno. No te fíes de la cifra del aparato: confía en los síntomas y en el antecedente de exposición al humo. Ante la duda, siempre 112 y valoración médica.
9. Primeros auxilios en quemaduras
Las quemaduras son la lesión más asociada al fuego. Actuar bien en los primeros minutos reduce el daño y las secuelas. La regla general es sencilla: enfriar, cubrir y no complicar.
Enfría con agua
Agua a temperatura ambiente o fría (nunca helada ni hielo) durante 10-20 minutos. Calma el dolor y frena la progresión de la quemadura.
Retira lo que apriete
Quita anillos, pulseras, relojes, cinturones y ropa NO adherida antes de que aparezca la hinchazón.
Cubre la zona
Con un paño limpio húmedo o un apósito estéril, sin apretar. Protege de infecciones mientras llega la ayuda.
No hagas esto
No revientes ampollas, no apliques pasta de dientes, aceite, mantequilla ni pomadas caseras, y no arranques la ropa pegada a la piel.
Llama al 112 y busca atención médica urgente si la quemadura es extensa o profunda, afecta a cara, cuello, manos, pies, genitales o articulaciones, hay afectación de las vías respiratorias (hollín en boca o nariz, pelos nasales chamuscados, voz ronca, dificultad para respirar), o si la víctima es un niño, un anciano o una persona con enfermedades previas.
Si la ropa se te incendia, NO corras: correr aviva las llamas. Aplica la técnica "párate, tírate y rueda" (stop, drop and roll): detente, túmbate en el suelo y rueda sobre ti mismo para sofocar el fuego, protegiéndote la cara con las manos. También puedes envolverte con una manta que no sea sintética.
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10. Prevención: cómo evitar un incendio antes de que ocurra
La mejor forma de actuar ante un incendio es que no llegue a producirse. La mayoría de los incendios domésticos tienen su origen en descuidos evitables: la causa más frecuente es dejar comida cocinándose sin supervisión, seguida de fallos eléctricos, estufas y chimeneas, cigarrillos y velas. Estas medidas reducen drásticamente el riesgo:
- No dejes nunca la cocina sin vigilancia mientras fríes o asas. Si tienes que salir, apaga el fuego.
- Instala detectores de humo en los dormitorios y pasillos, y detectores de monóxido de carbono si tienes calderas, chimeneas o calentadores de gas. Revisa las pilas periódicamente.
- Revisa la instalación eléctrica: sustituye cables pelados o dañados, no sobrecargues los enchufes ni los alargadores y no pases cables bajo alfombras o muebles.
- Mantén los materiales inflamables (cortinas, sofás, cojines) a más de 1 metro de estufas y calefactores, y coloca estos sobre superficies firmes donde no puedan volcar.
- No fumes en la cama ni en el sofá, y apaga bien las colillas.
- No dejes velas encendidas sin vigilancia y mantenlas lejos de materiales inflamables, niños y mascotas.
- Limpia el filtro de la secadora tras cada uso: la pelusa acumulada es una causa habitual de incendio.
- Ten un extintor y una manta ignífuga accesibles, y asegúrate de que toda la familia sabe usarlos.
Dibuja un plano de tu casa y acuerda dos vías de salida por cada estancia y un punto de encuentro exterior. Practica el simulacro dos veces al año, también a oscuras. Enseña a los niños que el sonido de la alarma significa salir de inmediato, que nunca deben esconderse de los bomberos y que jamás se usa el ascensor. Un plan ensayado se ejecuta sin pensar cuando cada segundo cuenta.
11. Errores mortales que debes evitar en un incendio
Muchas de las víctimas de incendios se producen no por el fuego en sí, sino por reacciones equivocadas. Estos son los errores más graves y frecuentes:
Usar el ascensor
Puede bloquearse al fallar la luz y su hueco se llena de humo. Siempre por las escaleras.
Echar agua al aceite
Sobre aceite ardiendo o fuego eléctrico, el agua provoca una explosión de llamas o electrocución. Nunca.
Volver a por objetos
Regresar a por documentos, mascotas o el móvil cuesta vidas. Una vez fuera, se queda fuera.
Abrir puertas calientes
Abrir una puerta con fuego detrás provoca una entrada brusca de oxígeno y una llamarada. Tócala antes.
Huir hacia arriba
El humo y el calor ascienden. Subir escaleras huyendo del fuego suele ser una trampa mortal.
No avisar al 112
Pensar que "ya habrá llamado otro" retrasa el rescate. Llama siempre, aunque parezca redundante.
Preguntas frecuentes sobre qué hacer en caso de incendio
¿Qué es lo primero que hay que hacer en caso de incendio?
¿Qué tipo de extintor se usa para cada clase de fuego?
¿Cómo se usa un extintor correctamente?
¿Qué hacer si el fuego está en un piso inferior o superior del edificio?
¿Cómo se atiende una quemadura como primeros auxilios?
¿Qué hacer si alguien ha inhalado humo?
¿Por qué no se debe usar el ascensor en un incendio?
¿Cómo se apaga un incendio de aceite o de sartén en la cocina?
¿Qué hacer si se te prende la ropa?
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Explorar cursos de emergenciasFuentes y normativa de referencia
- Norma UNE-EN 2:1992+A1:2005. Clasificación de los fuegos (clases A, B, C, D y F). AENOR.
- Real Decreto 513/2017, por el que se aprueba el Reglamento de Instalaciones de Protección Contra Incendios (RIPCI), y su actualización por el Real Decreto 164/2025.
- Código Técnico de la Edificación, Documento Básico de Seguridad en caso de Incendio (CTE DB-SI 4). Ministerio de Vivienda y Agenda Urbana.
- Recomendaciones de actuación en caso de incendio de los cuerpos de bomberos de la Comunidad de Madrid, la Generalitat de Catalunya (Departament d'Interior) y la Diputación Foral de Gipuzkoa.
- Manual MSD y Manual Merck (versiones profesional y para público general): inhalación de humo e intoxicación por monóxido de carbono.
- MedlinePlus (Biblioteca Nacional de Medicina de EE. UU.): seguridad contra incendios en el hogar y primeros auxilios en intoxicaciones.
- Ready.gov y National Fire Protection Association (NFPA): planes de escape y prevención de incendios domésticos.
- Teléfono único de emergencias 112, coordinado por las comunidades autónomas y el Ministerio del Interior.
Acerca de Leo Ciprian
Leo (Ciprian Costel Ghiuta) es Técnico en Emergencias Sanitarias (TES) y docente de Formación Profesional con experiencia en el ámbito prehospitalario desde 2007. Combina asistencia real en emergencias con formación especializada en seguridad en escena, priorización clínica y toma de decisiones en contextos de alta presión. Es fundador de TES KRATOS PRO, un proyecto formativo orientado a ofrecer recursos rigurosos y aplicables para estudiantes, profesionales y primeros intervinientes. Ha impartido formación en Soporte Vital Básico, trauma, DESA y coordinación operativa a sanitarios y cuerpos de emergencia. Su enfoque se basa en el rigor técnico, la ética profesional y la mejora continua.
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